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Muhammad -RECEPCIÓN DEL MENSAJE 1a

islamfacebook @ 04:10
Fue en una noche del mes sagrado de Ramadán, a la edad de 40 años que Dios Todo Poderoso hizo descender la revelación a Muhammad, La Paz y las Bendiciones de Allah sean sobre él, esta noche es conocida como "Laylat al-Qadr", la noche del decreto. El Espíritu de la Verdad (el ángel Gabriel) descendió con el decreto de Dios para dar luz y guía a la humanidad: El Corán; era el comienzo de una nueva era que tenía que vivir la humanidad. La luna resplandecía mientras Muhammad, La Paz y las Bendiciones de Allah sean sobre él, percibió la presencia del ángel; se escuchó una voz "Lee", Muhammad, La Paz y las Bendiciones de Allah sean sobre él , se encontraba temeroso y respondió "No puedo leer", nuevamente el ángel repitió su orden "Lee", y respondió "No puedo leer"; su temor le había paralizado cuando se escuchó nuevamente "Lee" y Muhammad, La Paz y las Bendiciones de Allah sean sobre él, respondió "Qué debo leer"… Iqra'bismi Rabbika al-ladhi jalaq *Jalaqa al-insana min 'alaq * Iqra'wa Rabbuka al-Akram * Al-ladhi 'alama bi-al-qalam * 'Alama al-insana ma lam ya'lam* ¡Lee en el nombre de tu Señor que ha creado!* Ha creado al hombre de un coágulo.*¡Lee, que tu Señor es más generoso! *El que enseñó por medio del cálamo *enseño al hombre lo que no sabía. Estos fueron los primeros maravillosos versículos revelados del glorioso Corán. La voz del ángel Gabriel (El espíritu de fe o espíritu de verdad) había sido enviado hacia el último de los Profetas de Dios. La misión apenas había empezado para Muhammad, La Paz y las Bendiciones de Allah sean sobre él, quien había sido enviado como misericordia para los mundos. Muhammad, La Paz y las Bendiciones de Allah sean sobre él, apenas había recibido las primeras palabras de Su Señor en el monte Hira. Al bajar de la montaña, su cara iluminada, su corazón latiendo velozmente y con sudor en su rostro; los versículos del Corán todavía estaban haciendo eco en su espíritu ¿Qué clase de visita era ésta, que clase de palabras? Corrió a ver a Jadiya y le dijo: "Cúbreme… Cúbreme" mientras ella suavemente le confortaba durante la locución de lo que le había pasado "Siento miedo de que me vaya a pasar algo", su esposa replicó ¡Nunca!

Por Aláh que jamás te quitará su gracia. Tú eres de aquellos que tienen buenas relaciones con sus parientes, tú ayudas a los pobres y necesitados, sirves a tus huéspedes con generosidad, y asistes en el infortunio a la gente. Después de algún tiempo Jadiya lo llevó a su primo un sabio escriba llamado Waraqah, un hombre muy anciano que conocía bien el Torah y el Evangelio. Después de describirle lo que le había pasado esa noche, el anciano afirmó con certeza y sin dudar que este fue un encuentro con el ángel Gabriel, quien Aláh envió a Moisés: " Quisiera ser joven y vivir hasta cuando tu gente te expulse" dijo el hombre. Él sabía que el Profeta predicho en las escrituras anteriores había llegado, así empezaba la ardua tarea del Profeta Muhammad, La Paz y las Bendiciones de Allah sean sobre él, quien iba a tener influencia en el mundo para siempre. Este fue el nacimiento de una nueva era, de historia, de conciencia y progreso para la humanidad, el nuevo nacimiento del Islam. El primero en creer en el Profeta, La Paz y las Bendiciones de Allah sean sobre él, fue su esposa, seguida inmediatamente por su amado y joven primo Ali, hijo de Abu Talib. Mucha de su propia gente mostró hostilidad, pero otros voluntariamente abrieron sus corazones y aceptaron la llamada del Islam, como su cercano amigo y compañero Abu Bakr y su sirviente Zayd. Después de un tiempo, y después que la revelación continuaba Muhammad, La Paz y las Bendiciones de Allah sean sobre él, fue ordenado por Aláh de difundir públicamente el mensaje del Islam y recitar los versos que fueron descendidos a El. Bismi Allahi ar-Rajmani ar-Rahim* Al-hamdu lilahi rabbi el-alamin*ar-Rahmani ar-Rahim* Maliki yaumi ad-din* Iyyaka na'budu wa iyyaka nasta'in* Ihdina as-Sirata al-mustaqim* Sirata al-ladhina an'amta'alayhim ghayri el-magdubi'alayhim wa la ad-dalin* En el nombre de Allah El más Clemente y Misericordioso* Las alabanzas son para Allah, Señor de los mundos* El más Clemente El más Misericordioso* Dueño del día del juicio final* Solo a Ti te adoramos, solo en Ti buscamos ayuda* Guíanos por el camino recto* El camino de los que Has favorecido* No del que son motivo de ira, ni de los extraviados. Un día, Muhammad, La Paz y las Bendiciones de Allah sean sobre él, subió hacia el montículo de Safá, cerca de la sagrada Ka'bah llamando a la gente de Quraysh (la tribu que habitaba la ciudad de Meca). Tan pronto como lo rodearon le preguntaron ¿Que pasó? Muhammad, la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él, respondió: "Decidme ¡Oh habitantes de Meca!, si les informara que he visto un ejército en el otro lado de la colina, ¿me creerías?", "Ciertamente" contestaron todos. "Nosotros confiamos en ti y sabemos que tú nunca mientes" Entonces Muhammad, la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él, dijo: "Sabed que yo soy un amonestador y que os prevengo de un castigo severo... Allah me ha ordenado que os avise que si siguís así no encontraréis bien en los cielos ni en la tierra". La multitud quedó estupefacta y silenciosa mientras Abu Lahab el tío del Profeta respondió ¡Que perezcas! Todos dieron sus espaldas y desaparecieron dejando solo a Muhammad, la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él. La gente escuchó estas nuevas palabras que llamaban a prosternarse ante Allah y entrar en la religión de sumisión a Allah: el Islam. Inmediatamente después, se dividieron, muchos comenzaron a rechazar la verdad certera, aún después de años de conocer a Muhammad, la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él, como la persona más piadosa, lo insultaron y lo ridiculizaron. A pesar de todo eso, él nunca habló mal de todos ellos y les decía: "El que cree en Allah y en el último día debe de ser bueno con sus huéspedes. Aquel que cree en Allah y en el último día debería honrar a sus vecinos. Aquel que cree en Allah debe decir buenas palabras o callarse". De esta forma Muhammad, la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él, continuó invitando al camino de Dios con paciencia, a testificar que "no hay otra Divinidad digna de alabanza excepto Allah y que él, Muhammad, la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él, es el mensajero de Allah Qul huwa Allahu Ahad* Allahu as-Samad* Lam yalid wa lam yulad* Wa lam yakun laju kufuwan ahad* Di: El es Allah, el Único* Allah el Eterno, Absoluto. No ha engendrado, ni fue engendrado y no hay nadie comparable a El" Cuanto más les llamaba a testificar y someterse a la voluntad de un solo Dios, más gente parecía opuesta a la llamada de Fe, pues era una sorpresa conocer que quien había sido receptor de esta revelación divina era un hombre que no sabía ni leer ni escribir. En ese tiempo, los árabes que conocían las letras en la región eran muy contados. ¿Cómo era posible tal belleza en las palabras de un hombre que era iletrado? Los jefes de las tribus de Quraysh, la gente con más influencia en Meca, decidieron realizar una reunión consultiva donde decidieron preguntarle al tío del Profeta Abu Talib para que sea el mediador entre ellos, y así tratar de parar esta nueva amenaza que se veía llegar en contra de la religión y costumbres politeístas de sus ancestros. Muhammad, la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él, cuando escuchó esto se encontró motivado debido al afecto por su tío, pero su respuesta fue tranquila y clara: "Por Allah, si ellos me pusiesen el sol en mi mano derecha y la luna en la izquierda yo nunca abandonaré mi misión hasta que Allah haga al Islam victorioso o yo perezca por él".

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