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Los últimos diez días del Ramadán

islamfacebook @ 10:35

Aishah (RAA) dijo: “Cuando los últimos diez días (del Ramadán) venían, el Profeta (SAW) pasaba su noche en adoración, despertaba a su familia (en la noche), es esforzaba por sí mismo y apretaba su Izaar (chaleco)”[2].

    Este hadith es prueba que los últimos diez días de Ramadán tienen una virtud especial sobre otros (días), en los cuales uno debería incrementar en obediencia y actos de adoración, tales como la adoración, hacer dhikr (remembranza) y recitar el Corán).

Aishah (RAA) ha descrito a nuestro Profeta y modelo de rol (a seguir), Muhammad (SAW) con cuatro atributos:

1.- Él (SAW) “pasaba su noche en adoración”, significando que él no dormía durante ella. Así, él (SAW) se quedaba despierto a lo largo de ella en adoración y él animaba su alma por pasar la noche en insomnio. Esto es desde que el dormir es hermano de la muerte. El significado de “pasaba su noche” es que él (SAW) pasaba toda la noche en el estado de Qiyam (oración nocturna) y llevando a cabo actos de adoración que son hechos por Alláh, el Señor de los mundos. Nosotros debemos recordar que los últimos diez días de Ramadán están mezclados y numerados.

 

    Como lo que ha sido reportado concerniente a la prohibición de pasar la noche entera en oración, lo cual ha sido mencionado en el hadith de Abdullah Ibn Amar (RA), entonces esto es con respecto a alguien quien hace eso consistentemente a lo largo de cada noche del año.

2.- Él (SAW) “despertaba a su familia” significando sus esposas puras, las Madres de los Creyentes, así que ellas pueden tomar parte en el provecho del bien, el dhikr (remembranza) y los actos de adoración durante estos tiempos benditos.

3.- Él (SAW) “se esforzaba”, significando que él (SAW) perseveraba y se esforzaba en la adoración, añadiendo más (actos) a sus actos que había hecho en los primeros veinte días (de Ramadán). Él (SAW) solamente hacía esto porque la noche del Qadr ocurre durante uno de estos (últimos diez) días.

4.- Él (SAW) “apretaba su Izaar” (chaleco), significando que él se esforzaba a sí mismo y luchaba intensamente en la adoración. También es dicho que ello significa que él (SAW) se apartaba de las mujeres. Esto parece ser lo más correcto desde que ello se inclina con lo que ha sido mencionado previamente y con el hadith de Anas (RA): “Él (SAW) se deslizaba fuera de su cama y se apartaba de las mujeres (sus esposas)”[3].

    También, él (SAW) observaba el Itikaf en los últimos diez días del Ramadán y la persona quien está en estado de Itikaf está restringida de interactuar (sexualmente) con mujeres.

¡Oh hermanos musulmanes! Esfuércense para caracterizarse a ustedes mismos con estos atributos. Y guarden la oración que hacen en lo profundo de la noche (Tahayud) con el Imám en adición a la oración del Tarawi (la cual es rezada en las primeras partes de la noche), para que su esfuerzo en estos últimos diez días pueda ir más allá que el de los primeros veinte. Y así para que ustedes puedan lograr el atributo de “pasar la noche en adoración” (por permanecer) orando.

    Y ustedes deben ser pacientes en su obediencia a Alláh, porque efectivamente, la oración del Tahayud (noche) es difícil pero su recompensa es grande. Por Alláh, ello es una gran oportunidad en la vida de uno y una cosa provechosa de la cual tomar ventaja, para aquel a quien Alláh le garantiza ello. Y una persona no sabe si quizá él encontrará una de las muchas recompensas de Alláh durante la oración de la noche, así sirviendo como asistencia para él en este mundo y en el Más Allá.

    Los correctos predecesores de esta Ummah alargaban la oración en la noche, esforzándose a sí mismos. As-Saib Ibn Yazid dijo: “Umar Ibn Al-Khatab ordenó a Ubay Bin Kaab y a Tamiz Ad-Dari el liderar a la gente en la oración con once Rakás. El recitador recitaba cien versos, hasta el punto que nosotros teníamos que inclinarnos sobre un báculo de madera debido a la larga estadía (de pie). Y nosotros no nos deteníamos hasta las primeras partes del Fajr”[4].

    Abdullah Ibn Abi Bakr reportó: Escuché a mi padre (Abu Bakr) decir: “Durante el Ramadán, nosotros terminábamos (la oración de la noche) tarde y apurábamos a los sirvientes a presentar la comida (del Suhur) por temor de que el Fajr (la mañana) viniera sobre nosotros”[5].

    Estos son dos esfuerzos del alma que el creyente encara durante el Ramadán: el esfuerzo por el día con el ayuno y el esfuerzo por la noche con el Qiyam (la oración de la noche). Así que quienquiera que combina estos dos y cumple sus derechos, entonces está entre los pacientes, “aquellos a quienes les será dada su recompensa en lo total, sin ningún recuento”[6].

    Estos diez días son la última parte del mes y las acciones de una persona están basadas sobre éstos. Así que tal vez, él encontrará la noche del Al-Qadr, mientras se levanta en oración para Alláh y así tendrá perdonados todos sus pecados pasados.

    Y uno debe incitar, animar y persuadir a su familia a llevar a cabo actos de adoración, especialmente en estos grandes tiempos en los cuales nadie es negligente, a menos que haya sido privado. Lo que es más increíble que esto es que mientras la gente está llevando a cabo la oración y haciendo Tahayud, algunos individuos gastan su tiempo en reuniones prohibidas y eventos pecaminosos. Esto es, efectivamente, la gran pérdida. Nosotros pedimos a Alláh por su protección.

    Por lo tanto, embarcarse en estos últimos días significa entrar en el beneficio de hechos piadosos en lo que quedadle mes. De los asuntos desafortunados es ver que alguna gente se excede en actos piadosos, tales como la oración y la recitación del Corán, en la primera parte del mes, pero entonces signos de fatiga y aburrimiento comienzan a mostrarse más tarde, especialmente cuando vienen los últimos diez días de Ramadán. Y esto es en rencor de que aquellos últimos diez días poseen una elevación más grande que los primeros. Así. Uno debe perseverar en procurar y esforzarse e incrementar su adoración, cuando el final del mes se acerca. Y nosotros debemos tener en mente que las acciones de una persona están basadas en esto último.


 


[1] Lo siguiente es tomado de “Ahadithus Siyam: Akham wa Aadaab (páginas 133-135).

[2] Al-Bukhari (4/269) y Muslim (1174).

[3] Ver Lataif ul-Maraif, página 219.

[4] Ver “Al-Muwata (Dar el Fikr); versión inglesa, vol. 1, página 154.

[5] También en el Muwata de Imám Malik, volumen 1, página 156.

[6] Surat us-Zumar: 15.

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